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miércoles, 9 de septiembre de 2026

El patio

 

  Sus dedos, por pasar el rato, trenzan peciolos desnudos de falsa acacia con los que crea animalillos amorfos. Aunque nadie se interese por su destreza. Mira a su alrededor deteniéndose a envidiar la gracia y precisión de las que saltan a la comba, la agilidad de los que juegan a baloncesto, el glamour que destila el corrillo de las guapas, el magnetismo que emana del grupito de los mayores. Los estudia a todos, busca diferencias, cualidades que emular.

  Uno de los pequeños, atraído por su actividad, se sienta a su lado y hace mil preguntas, pero no pone empeño en  deshojar las ramitas con el «gallo-gallina», ni quiere aprender a hacer trenzas: huye hacia los columpios.

  Un balón la golpea y cae a sus pies. Se levanta dolorida, pero sonriente, e intenta devolverlo de una patada. Tropieza con el banco y el improvisado zoo de cestería va al suelo. Un compañero de clase se acerca a buscar la pelota. No pide perdón, ni la invita a jugar: la mira  con un mar de desprecio.

  Comienza a llover, la gente corre a refugiarse. Ella trata de imitarles. Resbala, trastabilla. Sus gruesas gafas se enturbian con incómodas gotitas. Sus ojos, también.

 


 Relato presentado a la quinta convocatoria de Esta Noche te Cuento 2026, inspirado en la PERTENENCIA ( https://estanochetecuento.com/59-el-patio/ )


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